Vila-real ha cerrado sus fiestas patronales con el regreso de la Mare de Déu de Gràcia a la ermita del Termet. La procesión puso fin a los diez días durante los que la imagen de la Moreneta permaneció en el núcleo urbano y marcó el tramo final de una programación con más de 170 actividades.
La imagen salió a las 17.00 horas de la iglesia arciprestal después del último día de la novena y de la ofrenda floral. La reina de las fiestas de 2026, Berta Beteta, sus damas y numerosos vecinos acompañaron a la patrona durante el recorrido. También participaron representantes civiles y religiosos, junto al alcalde, José Benlloch, y la concejala de Fiestas, Miriam Caravaca.
Durante el trayecto, los portadores fueron cediendo sus puestos para que integrantes de la corte festiva y de la corporación municipal pudieran llevar la imagen durante algunos tramos. La llegada al Termet completó el recorrido inverso al realizado al comienzo de las fiestas, cuando la patrona fue trasladada a la ciudad.
La jornada de despedida incluyó otras propuestas. Por la mañana, el Termet acogió el Summer Splash dentro del programa infantil. El cierre musical contó con la actuación de Shaila Dúrcal, mientras que la traca y el castillo de fuegos artificiales completaron los últimos actos previstos.
El traslado de regreso fue también el acto más simbólico del domingo. A diferencia de las propuestas lúdicas de la mañana y de la música posterior, la procesión reunió el componente religioso y la representación institucional en un recorrido compartido con los vecinos. La participación de la reina y sus damas conectó el cierre con el resto del calendario festivo.
El balance reúne actividades musicales, gastronómicas, religiosas, culturales y taurinas. Con el retorno de la Moreneta a su ermita, Vila-real concluye el calendario festivo de septiembre y recupera la actividad habitual tras diez días de celebraciones.