
El Valencia CF ha abierto una remodelación profunda de su área de fútbol tras resolver la relación contractual con Carlos Corberán y con el equipo técnico que dirigía la primera plantilla. La decisión llega después de un inicio de temporada marcado por los malos resultados. El club agradeció públicamente el trabajo realizado por el entrenador durante su etapa en Mestalla y anunció que comunicará más adelante la composición definitiva del nuevo proyecto deportivo.
El relevo del banquillo tendrá inicialmente carácter provisional. Óscar Sánchez, responsable del VCF Mestalla, asumirá el trabajo con el primer equipo mientras la entidad decide quién encabezará la siguiente etapa. La solución permite mantener la actividad diaria de la plantilla durante un cambio que afecta tanto a la dirección técnica como a la estructura encargada de planificar el fútbol del club.
La salida de Corberán coincide con el cese de Ron Gourlay como CEO de Fútbol. También termina la vinculación de los colaboradores Lisandro Isei, Hans Gillhaus, Andrés Zamora y Malek Shafei. El Valencia presenta estos movimientos como parte de una reorganización de la gestión deportiva. Por su amplitud, la medida supera un simple cambio de entrenador y modifica varios de los puestos que participaban en las decisiones del área.
Las informaciones publicadas por distintos medios sitúan el rendimiento del equipo como detonante inmediato. El conjunto valencianista había encadenado un empate y cuatro derrotas y ocupaba la última posición. La derrota frente al Sevilla prolongó una serie de jornadas sin victoria y aumentó la presión sobre el banquillo, en un contexto en el que la afición ya señalaba tanto al entrenador como a la dirección de fútbol.
Corberán había llegado al Valencia en diciembre de 2024 para ponerse al frente del proyecto. Su etapa concluye después de 72 encuentros oficiales, según la información difundida tras el anuncio. El club afronta ahora dos decisiones vinculadas: estabilizar el trabajo de la plantilla con la solución provisional y definir quién asumirá de forma permanente la responsabilidad técnica.
La entidad ha adelantado que ofrecerá próximamente más detalles sobre la nueva organización. Hasta entonces, Óscar Sánchez dirigirá al primer equipo y la planificación quedará pendiente de los nombramientos que complete el Valencia. El alcance de los ceses convierte este movimiento en un reinicio de la estructura deportiva, con efectos inmediatos en el banquillo y en la gestión del próximo proyecto.